domingo, 6 de abril de 2008

¡Como está el patio!

Puedo decir que de Arturo Perez-Reverte sólo me leí La reina del Sur, que me pareció bastante aburrida, un wannabe, debido a que va de novela super mega chachi de aventuras con amor, drogas, sexo, violencia. Pero que no llega. Exactamente igual que cuando te presentan a un tío que dicen que seguro va a ser el hombre de tu vida, académicamente guapo, inteligente y educado pero que, no sabes porque no te atrae lo más mínimo, vamos, tanto tanto, como una ameba. Entonces sueles decir que le falta chispa, o que no hay feeling. Lo de feeling es de hortera de bolera, así que suelo decir, “Este no es, seguiré buscando, gracias”

A mi no me llegó. Vamos, que me he sentido más identificada con Utopía que con La reina del sur.

Todo esto es para hablar de Arturo. A parte de aquel libro, no he querido nunca tocar sus novelas, la primera excusa que pongo, es que así a simple vista me parece un escritor de libros de verano, de esos que se repartían por capítulos en los periodicos para amas de casa aburridas que soñaban con escapar a un mundo mejor, vamos, casi casi Danielle Steel disfrazada de intelectual.

La segunda razón para no leerle y que es absolutamente contradictoria con la primera, pero no por ello menos importante, es la imagen que tengo de él. Este señor me inspira respeto porque creo que sus novelas son un poco Corto Maltés, Me imagino que el día en que abra uno de sus libros me encontraré con una historia de esas de códigos. Honor, Valor, Amistad y AMOR (con mayúsculas que no hablo del amor de hoy de divorcio Express, hablo de AMOR rollo La mujer del teniente francés. Amistad rollo The Man who World be king, y Honor rollo Los Duelistas.

Por eso quiero pensar que Arturo tuvo un patinazo con La Reina del Sur, y pienso seguir engañándome, porque que queréis que os diga. No me quiero decepcionar.



Leo en el 20minutos, periódico que me encanta por titulares como “encontrado caimán de 7 metros en alcantarilla de Serrano” o “Noticia del día: hombre se desgarra el pene al fornicar con erizo” que se ha descubierto la primera grabación de sonido, que no es como se pensaba la de Edison, ya que esta es de 1860 donde se oye la voz de una mujer cantando Claire de Lune, y ya al hilo os cuelgo esto, que es una maravilla.







Conversación más repetida sobre Antonio Vega en uno de sus conciertos:

- Hay que ver lo mal que está este hombre.

- Ya es que lleva enganchado al caballo como mil años.

- Pobre, le quedan dos días.

- Bueno, lo de que le quedan dos días lo llevamos repitiendo 20 años.

- (Silencio) ... ehmm, voy a por una cerveza.

5 comentarios:

beerhair dijo...

Dios. Increíble versión del Claro de Luna. Es como si para hacer los arreglos se hubiesen reunido Muse, Panic! at the disco y Scissor Sisters y hubiesen acabado en una bacanal psicotrópica, escribiendo notas sin parar.

Por cierto, ¿donde quedó el segundo movimiento?

Nada importa dijo...

http://tinyurl.com/6e5zyk

Alex dijo...

Estoy enamorada de Wes.
Me da igual que sea bajito y que fuera un nerd en el instituto.
De hecho venía hablando de él en el coche con un amigo que me decía que sus pelis le parecen lentas, y a mi casi no me da tiempo a fijarme en todos los detalles que hay, es la estética perfecta.
Beerhair, el otro día y gracias a ti, pude decir que conozco a un japonés que participó en humor amarillo..

Nada importa dijo...

¿Lentas?

Si la vida tuviese el ritmo de una película de Wes Anderson todos seríamos más felices.
O al menos más Owen Wilson.
Que para el caso es lo mismo.

Alex dijo...

Estoy leyendo un libro sobre arte oriental. Dentro del arte indio, se habla de los ocho principios para realizar una obra acorde con la perfección de la naturaleza, estos principios los escribieron los Sadanga(sabios) para los Silpin(artistas)
El octavo principio habla del Chanda o el ritmo. Si se alcanza el Chanda se alcanza el ritmo vital acorde con el resto de la naturaleza.
Entonces me acuerdo de palabras tuyas sobre este tema.
Wes alcanza el ritmo, o por lo menos el nuestro.