
(La foto es un robo descarado a un amigo mío que también vive en Tanzania, que me perdone la SGAE)


Anoche Kalanga me acompañaba a casa, yo le señalaba el cielo y le decía "Maji!" El reía con ganas de niño, y respondía, "Musungu wet" A lo que yo contestaba, "Me no Musungu, me: Masai. White Masai"
Yo sonreía pensando lo raro que tendría que ser, que un ser blanco de pelo rojo clamara ser una masai blanca.
Me gustan los Masais, sus bomas, sus bailes y el gran corazón que tienen, como hablan y como se mueven, me parecen personas dignas de el mayor de los respetos.
Africa me está conquistando, pole pole, pero de forma paulatina.

Los Massais aparecen al caer la noche y curiosos te preguntan con su reducido inglés, porque ellos sólo entienden de estrellas y de cauces de ríos.
Mi estancia en Madrid fue tan corta!
Tardes de Café con P y noches eternas.
Luego Londres.
Londres despierta en mi ,el odio al ser humano. Es una ciudad superpoblada, donde la publicidad es excesiva y todo parece parte de un decorado. La gente te empuja sin un ápice de culpa, porque, It’s London baby, La mega ciudad donde solo eres un punto gris más.
Y por fin, llego a Tanzania, Mi Nuevo hogar durante seis meses.
Mis primeros días en Africa.
Me despierto a las 5 de la mañana y hace frío.
Lo primero que hago es encender una vela para guiarme. No tenemos electricidad hasta las 6:30 de la mañana.
Y me ducho medio a oscuras.
Tengo varias picaduras de mosquitos que no me dejan de molestar durante la noche así que me pongo una loción de olor penetrante.
Me visto. Pantalon largo y jersey militar.
Y salgo a enfrentarme a un Nuevo día en la Sabana Africana
Es dificil ganarse el respeto de los locales que trabajan a mi cargo.
Primero porque soy mujer, Segundo porque soy nueva y me ven un tanto perdida. Poco a poco, Hakuna matata, me dicen aqui.
Al llegar a mi casa no tengo Música, internet, no tengo televisor. Asi que, leo, devoro libros mientras oigo a las bestias rugir a lo lejos.
Echo de menos mi España que aparece en mis sueños constantemente. Mis amigos, P, Mis hermanos.
Aqui es imposible hablar por telefono asi que me queda el ultimo recurso que es internet. Pero los mails son tan fríos que no me llega el calor del abrazo que me mandan.
Y la vida sigue su curso y no paro de aprender.

