sábado, 1 de noviembre de 2008

Deew

La primera vez que le vi pensé que era un soberano gilipollas.
Rebelde, inmaduro y corto de miras.

Nadim, es de El Líbano, de la capital. Beirut. No es muy alto y es ancho de cuerpo. El pelo lo tiene crespo y corto y en un sólo día le crece la barba.

Nadim es cristiano ortodoxo.

Tiene una nariz peculiar y los labios carnosos. A primera vista no se piensa que es guapo, ni siquiera atractivo.

Una vez fumando un cigarro a cielo abierto, oyó el sonido de un avión. Se agachó de inmediato, con los brazos en posición de defensa. El resto de personas que ahí estabamos, le miramos entre el desconcierto y la sonrisa dibujada.
Se puso derecho y bajando los hombros y levantando las palmas se justificó: "La guerra, ya sabeis"



No se como un día me encontré bromeando con él y le pregunté: "Nadim, Cuando nos hicimos tan amigos?" Realmente nunca supe como llegamos a ese punto. Pero con el tiempo, me fuí dando cuenta que era imprescindible en mi vida aqui.

Nadim me hacía reír cuando estaba triste, también me retaba a escalar montañas o a bajar al bosque a mediodía. Me explicó el significado de todos sus tatuajes. Incluído uno con nombre de mujer en la cadera.

Siempre hablaba de la casa que tiene en las montañas libanesas, donde va con sus amigos de acampada. Nadim hablaba contigo en francés, árabe e inglés al mismo tiempo, y aún así le entendías.


Por motivos totalmente injustificados, en el plazo de una semana Nadim ha vuelto a Beirut.
Así que sus últimos días en Suiza los pasamos juntos. Lloramos y reímos y nos prometimos mantener una amistad eterna.

Ahora sonrío, porque acabo de recibir un mensaje en el que me dice que ahora mismo está en su casa de las montañas, con todos sus amigos y que en enero volverá a Suiza.

Y yo me acuerdo de eso que me dijo sentados frente a un chocolate caliente, hace ya un par de días:

"He perdido la batalla, pero no la guerra..."

2 comentarios:

patrizia dijo...

Me encanta tu blog.
Original e intelectual, un buen cóctel.

Rafäel dijo...

Lo del avión es lo más impactante que he escuchado en mucho tiempo. ¡Cuantas cosas conllevan esas 6 lineas que escribiste!