martes, 4 de agosto de 2026

Los lánguidos días de verano.

"Nadie lo ha visto dos veces".
Al norte la montaña, al sur el lago, al oeste el camino, al este el ríoLászló Krasznahorkai

 



Lánguido. Resonancia. Molicie.

Son palabras que me remiten a pinturas prerrafaelistas. 

Conocí la obra de George Delatour esta primavera. ¡Es Balthusiano! 

Los bodegones de Sánchez Cotán un poco antes, con el amor.

Llegaron del futuro al presente que ya es pasado.

o quizá siempre estuvieron ahí,

sólo que yo era capaz de verlos.



Molicie. Lánguido. Resonancia

En el futuro mi novela tendrá 4.000 copias.

Y sus personajes 4.000 vidas.

4.000 realidades alternativas.

¿Qué forma tendrán los que fueron míos en cada persona que los lea?

Ya no lo serán.

Serán de otros. Otras versiones.



Resonancia. Lánguido. Molicie

Leo a Byung-Chul Han. También a László Krasznahorkai

Los dos piensan en círculos.

(Oriente)

Así empiezo a pensar yo: en círculos.

O en espiral

O siempre pensé así sólo que no lo sabía

El tiempo se contrae. 

El tiempo se dilata.




En los lánguidos días de verano el tiempo cambia de forma como cambian de forma mis frases.

Kafka nunca estuvo hecho para el mundo.

Japón se me aparece en sueños. Naito Rei. Yoshihiro Suda. Hiroshi Sugimoto

Sueño todo el tiempo. 

Con elementos que se transforman, ideas que estallan.

Apunto en cada libro que leo como llegó hasta mí y cuando empiezo a leerlo. Nunca sé si los terminaré. 

Recuerdo habitaciones llenas de bodhisattvas

Los sueños se me escapan por las mañanas, como la memoria.

se cuelan y desaparecen.

¿Si escribo en la primera página de 4.000 libros, tendré 4.000 versiones futuras?

¿Habré vivido 4.000 veces?



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