martes, 10 de abril de 2012

Renaissance (cosmic)


Durante dos años he sido una ameba
Durante dos años perdí parte de la esencia cósmica
Durante dos años pensé que me había hecho mayor
Durante dos largos años no tuve un sueño (literalmente)

Y ahora caigo paulatinamente en la certeza
Del que persigue sus metas
Del que no se cansa de remar hasta que llega a aguas tranquilas
y bebe de frescos manantiales que brotan de la montaña



Y veo que la luz existe al final del túnel
Y que los pájaros pueden volver a teñirse de azul
Que las personas nacen y se hacen
Y que necesitaba perderme, para poder encontrarme

No me arrepiento ya del tiempo perdido
Ni de las lágrimas, ni el sudor, ni los aullidos del alma
Porque forman parte del camino de polvo y barro
Que forman parte de lo que soy.


Durante estos meses:

He observado a un grupo de jóvenes judíos bailar emborrachados de vida en El Marais
He escuchado el discurrir del tiempo en el agua que rodea la escalera del Generalife
He sentido el traqueteo de cables de metal empujando el vagón número 28
He vuelto a abrir libros y a dejarme maravillas por imaginarios ajenos
Y he vuelto a sentir la comezón de la vida que circunvala el perímetro que es mi cuerpo.


"I saw the best minds of my generation destroyed by 
madness, starving hysterical naked,
Dragging themselves through the negro streets at dawn
looking for an angry fix,
angelheaded hipsters burning for the ancient heavenly 
connection to the starry dynamo in the machinery of night
Who poverty and tatters and hollow-eyed and high sat up
smoking in the supernatural darkness of cold-
water flats floating across the tops of cities
contemplating jazz,
who bared their brains to Heaven under the El and saw 
Mohammedan angels staggering on tenement
roofs illuminated,
Who passed through universities with radiant cool ayes 
hallucinating Arkansas and Blake-light tragedy
among the scholars of war,
who were expelled from the academies for crazy & publis-
hing obscene odes on the windows of the skull,"

Howl for Carl Salomon - Allen ginsberg




martes, 28 de febrero de 2012

HOPPER Y YO


(Artículo escrito en 2010, que finalmente no vió la luz y quedo postergado en el cajón de sastre)


Hoy me paré a pensar.
Normalmente no me da tiempo. Siempre hay algo que hacer, ya saben, facturas que pagar, telefonos a los que atender o fiestas en las que bailar.



Llevo dos años fuera de mi país, y debido en parte a mi carrera, paso muchos de esos dias en un hotel.
Esta vez, estaba en un mini apartamento en Mwanza, una pequeña ciudad situada a orillas del lago Victoria en el norte de Tanzania.
Llevaba todo el día aburrida y asqueada del mundo. Dos días de hospital y un resultado final: una infección gastrointestinal producida por una ameba.

Y sentada sobre la colcha blanca de la double king size bed que me habían adjudicado de forma temporal, me vino a la cabeza Edward Hopper.

Me acordé de la primera vez que vi uno de sus lienzos, una pequeña fotografía en un libro de arte de la escuela. No entendía porque ese señor pintaba escenas vacías y de colores uniformes. No conseguía ver de que forma podia competir ese arte con un cuadro de colores explosivos como cualquiera de Kandinsky. Y pasado un tiempo, como siempre, lo fuí olvidando. Quien era Hopper para mi? Un nombre más en un libro de arte.

Hasta aquella noche en Mwanza.

Aquella noche  recordé sus escenas vacías, siempre ubicadas en hoteles o Moteles de carretera. Sus protagonistas, casi siempre mujeres de edad media, lo suficientemente adultas para conocer el juego que es la vida, lo suficientemente jóvenes como para seguir teniendo esperanza en aquella escalera de color que siempre está por llegar.
“Yo no vine al mundo, para hacer esto”.
Mirando fijamente al vacío, sumidas en pensamientos trascendentales. Quien soy yo, de donde vengo y hacia donde voy.

Las protagonistas de Hopper siempre están esperando algo. Puede ser una tarea sencilla, como que termine la película como en la pintura NY Movie o puede ser la llamada de algún amante que despierte en la memoria aburguesada el recuerdo del cálido abrazo, porque en el fondo, toda mujer ha sido Madame Bovary.

Y derrepente ocurrió. Me senti protagonista de uno de sus cuadros. Sentada en la cama, en ropa interior, mi pelo caía de cualquier forma sobre mis hombros desnudos, mirando el azul del lago Victoria a traves de las palmeras y haciendo resumen de los ultimos dias. Sentía nostalgia del tiempo vivido, ese que se nos escapa de las manos y que solo vuelve en forma de ráfagas de recuerdos. El olor de la fruta fresca, El chai de los masais o el color del Mara en Abril.

Todo se me antojaba lejano y me sentía sola. Era una soledad con mayusculas, y pensaba lo lejos que quedaba ya mi casa. Era la nómada contemporánea. De hotel en hotel, de país en país, siempre echando de menos pero siempre queriendo escapar para volver a experimentar esa sensación de llegar a un lugar Nuevo. Hacer un recorrido general por la habitación, sopesar la comodidad de la cama, abrir las cortinas y ver que es lo que me espera al otro lado de la ventana. Ser un poco Alicia, al fin y al cabo.


Sentirme una figura bocetada por Hopper, no me hizo sentir alegre, sino deprimida y quizas, un poco sorprendida por la novedad. Fumaba preguntándome si aquellas mujeres fumarían como yo o si verían la vida de la misma forma que lo hacía yo en aquel cuarto de hotel africano.

Y entonces, lo comprendí. Todas las mujeres somos mujeres de Hopper en algún momento de nuestra vida.

La novia que contiene sus dudas justo antes de andar hacia al altar bajo la Mirada orgullosa y henchida del padre.

La madre que no puede evitar preguntarse que hubiera pasado si hubiese esperado un poco a tener hijos.

La mujer, soltera, preocupada de quien la cuidará cuando ya no pueda valerse por si misma.

Para mi, Hopper es ese punto de inflexion, en el que inunda la infinita tristeza o, para no ser drámaticos, digamos mejor, nostalgia.
Nostalgia por aquellas experiencias que se quedaron en el tintero, porque las mujeres de Hopper, son mujeres de pasado misterioso Escondido por los tonos cromáticos aparentemente planos. 

Hopper, es el pintor del instante en el que la nostalgia se apodera de nosotros y no miramos a ningún lado, sino que estamos apuntando los sentidos hacia el interior, el fondo, El alma.


Lo que descubramos, ya es cosa nuestra.

domingo, 22 de enero de 2012

Hacia el este.


Quiero más.
Siempre quiero más.
Me bebo la vida a grandes tragos,
Se me escapa por la comisura de los labios.

O no quiero nada
Y me escondo en forma de salmón
Aguanto en estado latente.
Hasta que la tormenta amaine.

Vuelvo de a tierras árabes de visita.
Vuelvo a atragantarme con la vida 
A caminar las mil y una noches
de mi imaginario particular.

Lucho una batalla perdida
por una inocencia que ya no está
Aunque he de reconocer,
Que la experiencia puede ser, un gran aliado.

Recuérdame lo que es SENTIR
Recuérdame el valor de la PALABRA
Recuérdame que todavía hay gente esencialmente BUENA
Y que no estamos condenados.

Porque últimamente me cuesta acordarme
Y dicen, que es de valientes, pedir ayuda.
Eso dicen.




"Memories. Memories blur into dreams. Light brings them to truth. Everything unforgiving. everything becoming hallow. Loneliness consumes and there is no way back. The places you played, the places you called home, the people you thought you loved, all of them. reduced to a memory of another life. A life you never lived. All the yesterdays that came from tomorrow, all the tomorrows that never came from yesterday. A new beginning because forever is never forever"
















jueves, 22 de diciembre de 2011

Conversaciones alrededor de una mesa.


Las navidades se acercan, tanto, que ya puedo hasta imaginar la estampa hogareña del 24 de diciembre, como todos los años, sentados alrededor de una mesa celebrando sino ya, el nacimiento de un Dios (para los creyentes) el sentimiento de reunión con la familia.


¿Pero que es en realidad una familia? Una familia está unida por lazos de sangre, pero es aún más, una familia está compuesta por aquellas personas que aún viéndote débil, fracasada o rota, te siguen viendo como siempre has sido, porque tienen una visión lineal de tu vida. Ellos son los que te apoyan, a los únicos a los que le cuentas tus grandes secretos a base de roce y peleas muchas veces absurdas. 


Todas las navidades se pasea un elenco diferente de personajes por el salón. A veces, amigos lejanos de mis padres, nuevos miembros que se van incorporando, invitados extranjeros que están lejos de sus casas en unas fechas tan nostálgicas para unos y alegres para otros.


Fechas como estas, el anuncio de un nuevo año que llega, con un elenco brutal de opciones que elegidas diestramente pueden llevarnos a la felicidad o al llanto, nos hace reflexionar sobre como hemos vivido y como queremos vivir. Qué es lo que se espera de nosotros, y que es lo que nosotros realmente querríamos hacer.


Nos hemos criado en un ambiente que nos condiciona. A mi, me condiciona la emprendedora vida que ha llevado mi padre, la constancia y el cumplimiento de sueños de mi hermana, la superación de mi hermano. Quizá debido a la naturaleza intelectual de mi abuelo paterno, al cual no llegué nunca a conocer, pero que noto constantemente en mi herencia genética, me planteo constantemente problemas metafísicos de imposible solución. Desde Grecia ya se ha estado intentando contestar a la pregunta del sentido de la vida y hasta el momento nunca ha habido una verdad absoluta, ni se ha pronunciado ningún dogma, sino que se han hecho especulaciones siempre subjetivas realizadas por diferentes personalidades en diferentes tiempos, con su consecuente contexto. Especulaciones que, jamás me han llegado a convencer del todo. No consigo concebir el sentido de mi vida a no ser que conozca de donde vengo y tenga, aunque sea un mínimo bosquejo, de hacia donde quiero ir. Quizá mis barreras de aqui a un tiempo sean geográficas, porque no me considero capaz de arramblar con las emotivas.




Estos son los mejores años de nuestras vidas. Esos años en los que eres lo suficientemente mayor para hacer lo que quieras, y lo suficientemente joven para no haberte cargado todavía con responsabilidades de por vida. Quizá es el momento de intentar encontrar el sentido de la vida, antes de empezar a pensar en sentar la cabeza.


Pero no vivimos como queremos, sino que lo hacemos como podemos, y somos patéticos y débiles, y lloramos y nos caemos y nos sentimos importantes cuando algo grandioso nos pasa y el éxito muchas veces nos aparta, al igual que la derrota, de la gente que más queremos. Somos humanos, al fin y al cabo, seres imperfectos que fueron creados para la insatisfacción vital. 



Supongo que mi blog, es cierto modo, es una especie de reflexión interna en voz alta. Porque en cada momento nos influencia algo distinto, ya sea la naturaleza, la espiritualidad, los ritmos internos que acompasan el alma o el arte.

Supongo que mi blog es un experimento, para desplegar pensamientos como extiendes una sábana blanca y limpia para colgarla al sol. Sé también que muchas veces no soy fácil de leer, porque incluso yo me encuentro barrancos insalvables, callejones sin salida, preguntas sin respuestas. 

Supongo que a lo mejor, mi blog es eso, preguntas retóricas a las que no creo que jamás consiga dar respuesta, pero que el simple hecho de formularlas me quita, ya de por si, un tremendo peso.

El tremendo peso y al mismo tiempo el fantástico regalo que es la experiencia de vivir.



viernes, 16 de diciembre de 2011

Fields



Caminas despacio y sigilosamente.
La niebla cubre en gran parte el paisaje de encinas y llanos de la finca que recorres.
Talon antes que punta, poniendo mucho cuidado en no hacer crujir ninguna rama al pisarla, en no tropezar con ninguna piedra, en no hacer un ruido de más.
El único encuadre de vision es la mano del guarda con la que te señala, te ordena parar o te avisa para que te agaches.

Paras abruptamente. La mano del guarda apunta a las 10. Muflón. Oyes tu propia respiración, te laten los tímpanos e intentas inhalar y exhalar el aire despacio.
Los cuernos retorcidos y la tranquilidad de saberse solo.

En medio de una pradera, el bicho come el que quizá sea su ultimo desayuno. Son las 8 de la mañana de un sábado de principios de diciembre y hace un frío humedo que cala hasta los huesos.
Con movimientos lentos descuelgas el rifle del hombro. Te colocas, apuntas, quitas el seguro con sumo cuidado. Vuelves a oir tu respiración por encima de la bufanda de lana, que crea una nube de vaho a tu alrededor. Notas el latido de la sien.

Apuntas, el bicho está a 70 metros de costado. Perfecto.
Al expanderse el sonido del Click del seguro del rifle al retirarlo, el bicho levanta la cabeza atraído por aquel ruido que no consigue identificar. 

Te mira. Te mira directamente a los ojos y te atraviesa el alma.

Corazón desbocado, mantienes la mirada. Eres una figura hierática apuntando, preparado hasta que el momento perfecto aparezca. El buen cazador jamás dispara hasta que no tiene el tiro seguro al codillo.

Después de estudiarte atentamente el bicho deja de mirarte, ya no le interesas, no pareces una amenaza, o quizá no ha entendido la importancia del papel que tienes en su vida, o en el fin de ella. 

Con un movimiento rápido, baja la cabeza, olisquea la hierba, titubea y sin previo aviso pega un brinco, se da media vuelta y sale a un trote ligero.

Le pierdes de vista. Se adentra en el enrramado de jaras y encinas que confunde a la vista y no vuelve a aparecer. La oportunidad ha pasado y ya no volverá. Habrá otras, diferentes, parecidas, pero nunca iguales. Nunca iguales.




domingo, 20 de noviembre de 2011

VER





domingo, 13 de noviembre de 2011

Generique






El invierno asoma su cara.
De repente hace un frío helador, que corta los labios
Que hace desear un chimenea
Y que fuera pase lo que tenga que pasar.

Y la luz que refleja el sol en Madrid cambia.
Es la luz de invierno
La luz que anuncia la llegada de las navidades.
Christmas carrol, you know.


Los vestidos de tejidos gruesos.
Los leotardos y la familia que se junta.
Es curioso como idealizamos nuestra casa cuando estamos lejos
Y como es esa frase de Manrique;
"Cualquier tiempo pasado fue mejor"

La felicidad se me escapa al tiempo que la monotonía se adueña de mi vida.
Así que tengo el firme propósito de cambiar cualquier acontecimiento que me haga infeliz.
Yo nací para la risa, la admiración y la alegría
Y tengo que admitir que ultimamente no encuentro paz.

Decía Steve jobs, que si te miras al espejo y no eres feliz y ya pasan muchos días en los que se repite la misma situación, no hay que tener miedo a cambiarlo.
Así que estoy en profundo estudio de mi alma.
En constante búsqueda de la felicidad

Pero no os preocupéis por mi, sé que existe luz al final del túnel
Y que lo único seguro es la muerte
Así que me impongo como firme tarea
encontrar mi camino en la vida. 
Y sé que sólo es una cuestión de tiempo y constancia
Y de levantarse cada vez que caiga.

Soñaré esta noche con mares lejanos
Con olas que rompen y que acompasan el alma
Buenas noches, minoría.
Buenas noches.

  Recuerde el alma dormida,          
avive el seso y despierte
contemplando
cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte              5
tan callando,
cuán presto se va el placer,
cómo, después de acordado,
da dolor;
cómo, a nuestro parecer,             10
cualquiera tiempo pasado
fue mejor.

Jorge Manrique Coplas por la muerte de su padre